¿Qué esperar tras una intervención quirúrgica? Siga estos consejos post cirugía de articulación

 
 
 
 

Consejos tras una cirugía de rodilla, hombro, codo o cadera


Tras una cirugía de una articulación surgen muchas preguntas que probablemente no se plantearon antes y surgen una vez que el paciente está en casa.
Por ello, es necesario aclarar una serie de cuidado que se deben tomar tras una cirugía de rodilla, hombro, codo o cadera:

  • 1. Antes de salir del hospital aclarar todas sus dudas con el personal médico o de enfermería para el cuidado de su herida.
  • 2. Vigilar datos de alarma más comunes en la herida como son: aumento de volumen, enrojecimiento, aumento de temperatura local, fiebre o presencia de exudado. En caso de que se presenten comunicarse con su médico o presentarse al servicio de urgencias médicas.
  • 3. Por lo general los pacientes post operados de fracturas con osteosíntesis (placas, tornillos, clavos, etcétera), no deben realizar apoyo de la extremidad afectada hasta que lo indique su médico. Si NO cuenta con algún tipo de inmovilización a su egreso, por lo general está indicado la movilización de la extremidad a tolerancia.

Cuidado de la herida

  • Lavado apropiado de las manos.
  • El médico le dirá con qué frecuencia debe cambiar su apósito.
  • Límpiese las manos antes de tocar su apósito.
  • Tener en una superficie limpia todos los suministros que va a necesitar.
  • Despegue la cinta con cuidado.
  • Retire el apósito viejo usando un guante médico limpio (no estéril).
  • Si el apósito se pega a la herida, humedézcala e intente de nuevo.
  • Ponga el apósito viejo en una bolsa plástica y deséchela.
  • Lave sus manos de nuevo después de quitar el apósito viejo.
  • Con una gasa estéril humedezca con solución salina y limpie solamente la herida y deseche.
  • Con otra gasa estéril humedezca con solución salina y limpie la piel alrededor de la herida, no toque en esta ocasión la herida.
  • Seque la herida y coloque apósito nuevo.

NOTA: Los cuidados y curación de la herida deben, preferiblemente, ser vigilados por algún personal sanitario o médico, para evitar complicaciones.

SIEMPRE LAVAR SUS MANOS ANTES DE TOCAR SU HERIDA Y DESPUÉS DE REALIZAR SU CAMBIO DE APÓSITO